APRENDER A ESCUCHARNOS

La atención consciente es la más poderosa arma de destrucción masiva capaz de eliminar la ignorancia, las creencias que limitan la expansión de la propia vida, y los patrones de conducta repetitivos e inconscientes.

Además tiene como efectos colaterales: el autoconocimiento, el desarrollo de la compasión y la autoestima.

Es un proceso de cambio de dirección del foco de nuestra mirada que, en general, suele estar dirigido hacia el exterior y a los que nos rodean. Este cambio de dirección empieza a ir hacia adentro, hacia la observación de lo que está sucediendo en los procesos mentales, emocionales, energéticos y físicos que, instante a instante, se están dando en nosotros.

Mediante esta autobservación comenzamos a comprender quiénes somos y qué es lo que deseamos cambiar para sentirnos más alegres, más felices, más auténticos. Es un proceso de asumir el poder personal y de renunciar al victimismo y la dependencia emocional.

A priori, pareciera algo difícil de realizar, pero aún así es posible conseguirlo. Es hacer algo diferente para conseguir resultados diferentes.

Cuando sentimos que algo es difícil tenemos el indicativo de que es una nueva experiencia, pues nuestro cerebro solo es capaz de reinterpretar la realidad en base a lo vivido con anterioridad. Así, cuando algo es completamente diferente a lo ya conocido, automáticamente le ponemos la etiqueta de “difícil” y lo descartamos. De esta manera, persistimos en los patrones ya conocidos que nos impiden la expansión y el crecimiento: Es la famosa “zona de confort”, un lugar que huele a viejo, a podrido y que está lleno de oscuridad.

En el proceso de desarrollo de la atención consciente vamos a encontrar infinidad de obstáculos que, en realidad, son autosabotajes que nos hacemos para justificar la falta de paciencia, de perseverancia y de amor por nosotros mismos. Responsabilizamos a nuestras circunstancias, a la familia, a la sociedad… de nuestra falta de compromiso con la propia vida y con el proporcionarnos aquello que necesitamos para conectar con la felicidad.

La realidad es neutra, simplemente es, pero nos encanta ponerle calificativos tales como: positiva-negativa, buena-mala, me gusta-no me gusta…, que nos mantienen atados a la ignorancia (a desconocer qué sucede en realidad) y al rol de víctima maltratada por el mundo e incapacitada para crear la vida que desea vivir, pues los conceptos que ha creado acerca de cómo deben ser las cosas le impiden avanzar.

Para comprender la neutralidad que tiene la realidad podemos hacer una comprobación cuando, ante unos mismos hechos, distintas personas hacen una interpretación diferente. Eso demuestra como nuestra mirada está cegada por unas gafas que proceden de las creencias familiares, culturales, sociales y religiosas, con las que hemos sido condicionados desde antes del nacimiento, y que es necesario cambiar para poder empezar a ver las cosas como realmente son.

Resumiendo: la atención consciente se basa en observar lo que sucede en nuestra vida, darnos cuenta de cómo nos afecta esa interpretación que hacemos de ello, y empezar a preguntarse si eso es cierto. Es decir, comenzar a desmontar las creencias que hemos aceptado como verdad indiscutible, para crear la nueva realidad bajo la que queremos desarrollar el resto de la vida.

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